Ritual funerario y covid-19

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En los últimos dos años se han visto momentos lamentables en cuanto a pérdida de seres queridos ante la pandemia del covid-19.

Aunado a esta estadística fatal, nos encontramos con cambios sustanciales en la disposición final del cuerpo de nuestros seres queridos, y los respectivos rituales funerarios que suelen acompañarlo.

 

Las particularidades del virus, y su alta contaminación hicieron necesaria la adaptación de las ceremonias a modos más minimalistas y a menudo no muy bien aceptados.

A los organismos de salud les ha tocado ir adaptando la regulación dictada por la O.M.S. en ese sentido. Publicó una guía que explica cómo debe ser el manejo de cadáveres del covid de manera segura.

 

En España

Al igual que las demás actividades exteriores al domicilio, se ha limitado la realización y aforo de agencias funerarios, como método de prevención de contagios, en los diferentes momentos.

Al inicio de la pandemia solamente se permitía la asistencia de familiares íntimos y  en un número de 3 o menos. Ya en la actualidad se ha morigerado esta normativa, permitiendo hasta 50 asistentes en casos de funerales en espacios abiertos.

En otras latitudes europeas se prohibieron las ceremonias funerarias, y hubo que despedirse de los seres queridos, en ataúdes sellados, dentro de los centros de salud o de defunción. 

 

Así se mantuvo por meses, hasta la actualidad,  cuando se aceptan unos 30 asistentes a las ceremonias en establecimientos funerarios, siempre que mantengan los debidos cuidados de distancia social y prevención de contagios.

Sostienen que una vez que se ha preparado el cadáver para su mantenimiento y exhibición en el ataúd, ya no se precisan medidas adicionales para prevenir el contagio, que no sean las ampliamente difundidas como regla general.

 

Se ha establecido que asistir a cementerios  a despedir seres queridos, es seguro siempre que se sigan las medidas de bioseguridad, como son el uso de mascarillas médicas, barreras de protección facial, distancia social, entre otras. 

Como medidas adicionales se establece llevar una lista o control de asistentes a las ceremonias de despedida, para poder hacerles seguimiento en caso de necesitarlo.

Incluso se permite el traslado de cadáveres a causa de covid-19, a distintas localidades, incluidas las extranjeras siempre se sigan las medidas sanitarias.

 

En Estados Unidos

La Institución de prevención control de enfermedades ha establecido que los familiares y personal de servicios funerarios pueden preparar un cadáver, manipulándolo para su aseo y posterior preparación sin riesgo adicional, siempre que usen vestimenta especial, careta y lentes que impida el contacto con  los fluidos corporales.

Igualmente, establece que los restos de un fallecido por covid-19 pueden ser inhumados o cremados según sea la decisión familiar. 

No es necesario el aislamiento del féretro en vehículo diferente al de traslado de los familiares, y puede exhibirse el cadáver siempre con distancia de protección.

Las cenizas o restos de la cremación pueden trasladarse solo por el servicio de correo nacional, en caso de decidirlo.

 

En Latinoamérica

Al inicio de la pandemia se prohibieron los rituales funerarios, y los cadáveres eran incinerados, sin posibilidad de despedirse de ellos,  para luego enviar las cenizas a los familiares en días posteriores.

En etapas posteriores se ha ido retomando los rituales en establecimientos funerarios, con poca asistencia, o aforo controlado, y siempre cumpliendo las medidas de protección.

 

 Los trabajadores de servicio funerario,  son los encargados de retirar el cadáver de la instalación de salud o sitio de fallecimiento, utilizando vestimenta especial de protección. 

Estos cuerpos serán preparados, y depositados en bolsas especiales, y selladas, para luego ser introducidos en el ataúd que también debe permanecer hermético.

En las diferentes latitudes las compañías de servicios funerarios se han visto afectados, y luego se han acoplado a las exigencias y cuidados necesarios para mantener la seguridad sanitaria, que ayudará a contener la pandemia existente y dar una digna despedida a sus víctimas.